miércoles, 18 de diciembre de 2024

Este vacío...

 Causa un poco de temor esto de no sentirse enamorado por primera vez en décadas, de no estar en medio de un síndrome de abstinencia sino más bien en una nostalgia tan leve como una delgada bruma en medio de un vacío que no es el de la desesperación; uno que no busca ser llenado con angustia como otras veces, o al menos no con otra persona, tal vez con varias, con uno mismo y con actividades, pensamientos, observaciones o simplemente nada; tantos años pensando que la vida sería triste sin una pareja y ahora la tranquilidad no es una excepción sino la regla. 

Por supuesto que se extrañan cosas: los besos, los abrazos, la voz, el aliento, no de alguien en particular, sino en genérico; la cercanía, la complicidad, las conversaciones de noche en la cama, los susurros al oído, las piernas entrelazadas... Pero sales de ese espacio idílico y te levantas a vivir la vida con alguien que no te acepta como eres, que te hace vivir en el temor constante de "hacerlo" molestar, a quien no sabes cómo decirle ciertas cosas; quieres taparte los oídos para no escuchar sus reclamos, sus ofensas, sus acusaciones y ya no quieres que tu vida sea más ese carrusel de emociones...

No sabes si el amor estará vedado para ti en adelante, porque no quieres perder tantas conquistas adquiridas: la paz mental, la satisfacción de aceptarte como eres, aún sabiendo que como todos cometes cagadas; la certeza de que tu camino no tiene que ser como otros dicen ni igual al de nadie más, que todos estamos luchando contra algo, que merecemos comprensión y empatía pero también poner y que nos pongan límites; que nadie puede ser juez de otro y menos si desconoce sus dolores, sus debilidades y sus más íntimas inseguridades... 

¡A cuántas personas les diste el poder de opinar sobre ti y criticarte tan severamente que sentías que te desgarrabas por dentro y ahora solo te guías por tu consciencia, tus aprendizajes y el criterio que has construido con los años! ¿Qué nombre ponerle a esto: madurez, crecimiento, estar encontrando por fin el equilibrio? Da miedo que sea solo temporal y regresen los sufrimientos, el necesitar, los apegos, la carencia... Pero te sientes fuerte ahora y con la seguridad de que sea lo que sea que venga, vas a poder con todo.

Y vas a estar bien.



domingo, 15 de diciembre de 2024

Tus ojos

 ¿Son marrones, como la madera de la mesa en que escribo sobre esa, nuestra única noche?

¿O son negros, como ese cielo que vio pasar las horas que parecían acelerarse con mis ganas de enroscar tus cabellos en mis dedos, de besar tus yemas sucias, tus uñas casi devoradas por tus muchas ansiedades?

Ante tu orfandad quise adoptarte.

Quise ser tu abuela para darte la aguapanela y el pan por la mañana 

para desnudar tus nalgas y zamparte unas palmadas por travieso

¿Por qué solo me mostraste tu bello perfil? 

¿Por qué tus ojos rehuían los míos?

Fuiste cruel al negarme tus besos borrachos

por no dejarme sentir tus manos sobre mí

lo más cerca que estuve de tus labios fue el cigarrillo que compartimos

solo te robé ese rato en una calle sucia

en la que oriné mil veces sobre el andén mientras te miraba a lo lejos

que no volverá a repetirse porque eres de otro firmamento 

uno vedado para mí.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Lenguas muertas

 Si por cada relación que se rompe 

hay una lengua que muere

me quedaré muda

por todas las que asesiné

de tanto amor que no fue


Son muchas las frases que ya no pronuncio:

los "te amo" desaparecieron para siempre

"eres todo para mí" también se ha esfumado

"te doy mi vida" ya no se escucha más

en este rincón de la habitación


Solo frases insoportablemente prácticas:

"un kilo de carne, por favor"

“me bajaré aquí"

"quisiera pagar esta cuenta"

y odio tener que pronunciarlas

cuando mi boca podría estar diciéndote al oído:

"házmelo otra vez"

mientras muerdo tu cuello


Tanta rabia me da 

no poder decir tu nombre,

que lo hago a solas y fuerte

en la ducha

con el agua corriendo

lo grito

para que llegue a ti como un rumor lejano

donde quiera que estés


Esa lengua muerta que era nuestro código

sigue allí 

esperando que sus dos únicos hablantes 

la revivamos 

incendiando la cama y las paredes

con cursis palabras de amor.


Solo tu nombre

 Imposible escribir sobre ti sin pensar en inventar  un nuevo alfabeto -tendría que llenarme de neologismos para que las trajinadas palabras...