viernes, 26 de marzo de 2021

Ella

 Si me preguntaran a quién necesité y siempre estuvo, diré que Ella.

Nunca envejecieron su sonrisa ancha ni su andar cadencioso. 

Nunca dio la espalda a quienes acudimos a su puerta en busca de un regazo en el cual volver a ser niños.

Nunca su hombro se rehusó a enjugar nuestras lágrimas.

Su trajinar por la cocina fue consuelo para quienes ansiábamos, no sólo los frutos de su sazón, sino sus palabras sabias.

Si alguien pudo odiarla -lo cual pongo en duda- fue sólo porque envidiaba su gracia y el amor que todos le hemos tenido.

Ha sido más cómplice que cualquier persona de mi edad -a cualquier edad-.

Siempre nos dijo que sí a todos. ¿Sabía exactamente lo que necesitábamos oír, por eso tuvo a flor de labios las palabras correctas?

¡Qué sorprendente ángel moreno y con garbo nos regaló la vida!

¡Qué verdadera mamá gallina de todos estos pollitos necesitados de afecto!

Eres y serás inmortal, Carmen Victoria.

Día Santo

 El rayo de luz que entraba por la ventana  iluminaba tus ojos que descubrí de un color diferente al que imaginaba en los claroscuros de esa...