martes, 9 de septiembre de 2025

Quédate aquí

 En este reducido círculo 

en el que solo tú y yo estamos

siento que me abrazas

me proteges, me cuidas

aunque no pueda definirte

más allá de intuir tu presencia

cuando me miro al espejo

acostándote en la cama cuando lo hago

sentándote a mi lado en el piso de la ducha


No eres un fantasma

tal vez mi ángel guardián

mi ánima

la sombra que proyecta mi cuerpo material 

cuando sobre él rebota la luz

¿Cómo nombrarte?

Sombra de mi sombra, luz de mi luz 

desasosiego perenne, silencio que persiste

aura que me rodea


No abandones tu puesto de vigilancia 

ni aunque me veas a salvo

no pestañees, si es que tienes ojos

no dejes de respirar sobre mí

tu vaho es el calor que me abriga 

cuando mis huesos tiritan

tu aliento húmedo apaga la hoguera 

que de vez en cuando crepita en mi ser

no permitas que mi existencia se reduzca a cenizas


De un ayer que quiere borrarme

de un hoy que me ignora

de un mañana que huye de mí

eres yo, pero no soy tú 

tu esencia es imposible de comprender 

para mi existencia humana.

Nos vemos al otro lado

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Día Santo

 El rayo de luz que entraba por la ventana  iluminaba tus ojos que descubrí de un color diferente al que imaginaba en los claroscuros de esa...