La veo regresar todas las mañanas del país de los sueños
La sigo al levantarse y preparar su café, leer sola los periódicos
Contemplo su súplica silenciosa por una llamada que no llega
La observo mordisquear el queso y engullir el pan, añorante de otro mundo.
La miro enojarse y maldecir, llorar cada vez que algo lo recuerda
Acompaño sus recorridos por la casa, su rebotar por las paredes
La siento tan frágil sobre el piso de cerámica, revolviéndose en el colchón y suspirando en la ducha
Adivino sus ganas de morir, su rabia por estar viva y entonces me aproximo.
Quisiera decirle que ninguno la amará como lo hizo ella
Quisiera no ver sus lágrimas asomar, tan cerca de su risa
Quisiera que supiera que va a estar bien, porque ella sola ilumina este lado del mudo
Pero sólo puedo restregar mi cuerpo contra su pierna mientras la miro y pienso:
Algún día ya no habrá corazón qué romper, querida humana.
lunes, 6 de marzo de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día Santo
El rayo de luz que entraba por la ventana iluminaba tus ojos que descubrí de un color diferente al que imaginaba en los claroscuros de esa...
-
La vida se aprende viviendo: no me pidas, niño, que te muestre el mundo del que ya estoy de vuelta. No tengo por qué enseñarte el Golem de ...
-
El rayo de luz que entraba por la ventana iluminaba tus ojos que descubrí de un color diferente al que imaginaba en los claroscuros de esa...
-
¿En qué momento mis ojos empezaron a mirarte distinto? A veces, me salvas de una pesadilla otras, me hundes en una me das una ilusión y ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario