jueves, 18 de abril de 2013

El nombre perfecto

                                              Para mi sobrina


Podría pasarme la vida aspirando tu olor
Siguiendo cada gesto, cada risa
Mirando a través de tus ojos asombrados
No tuve que amamantarte para sentirme atada a ti
Eres una Victoria de la existencia
Que vino a salvarnos de la tristeza y el olvido.

sábado, 13 de abril de 2013

Cambiar o no cambiar... esa es la cuestión

Es el dilema al que nos enfrentamos muchos mayores de 30  años: ¿Debemos seguir siendo los mismos, eternos niños o adolescentes, juguetones, risueños, o es preciso enseriarnos, pensar responsable y conservadoramente, abandonar los ideales juveniles para embarcarnos en la corriente “realista"?

¿Y si el cambio va en sentido contrario a lo que se espera, si se pasa de tradicional a rebelde y contestatario, características atribuidas exclusivamente a la gente “joven"? ¿Si lo que teníamos como ideal de vida deja de interesarnos o se torna  simplemente absurdo? ¿Eso significaría un retroceso o un avance?

A algunos les critican que sigan siendo los mismos, que no hayan “crecido"; a otros que  traicionaran los ideales que les fueron inculcados. Al parecer, siempre habrá algo por qué hacernos sentir culpables, aunque el cambio sólo debería ser necesario si nosotros así lo queremos o sentimos. Pero eso a nadie parece importarle, todos quieren imponer su verdad.

Tal vez en esto, como en casi todo, no hay verdades, nada está dicho...

Solo tu nombre

 Imposible escribir sobre ti sin pensar en inventar  un nuevo alfabeto -tendría que llenarme de neologismos para que las trajinadas palabras...