miércoles, 21 de enero de 2015

Viaje

En medio del éxtasis me pregunté qué haría con sus cadáveres en mis manos, los cuerpos de aquellos que amé y a quienes no volvería jamás a ver... Entonces, lloré.

Y la respuesta vino a mí en forma de orgasmo, me dijo: no morirán, no morirás, te harás polvo de estrellas, vagarás por la noche inmensa del universo, no sentirás frío, ni rabia, ni hambre. 
¡Serás!

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