*Es una expresión francesa que significa «dejar hacer, dejar pasar» refiriéndose a una completa libertad en la economía: libre mercado, libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libre mercado laboral y mínima intervención de los gobiernos.
Me gusta pensar, es una de las cosas que más me gusta hacer, aunque no lleve a nada, aunque poco bueno, interesante o ‘productivo' (en el sentido capitalista del término) salga de ese ejercicio...
Creo que muy a menudo los problemas en las relaciones no son por una cuestión de amor o su falta: son ‘conceptuales'. Esas pequeñas o grandes cosas en las que no se logra un entendimiento, como las ‘formas de ser' de cada uno, los valores, principios, posiciones, incluso fobias que terminan siendo insoportables y difícilmente llegan a ser procesadas o admitidas dentro de lo que compone un vínculo y por tanto impiden que se llegue a materializar el acuerdo entre esos dos o más que componen el lazo. La manía que se hace intolerable, esa reaparición de algo que pareció haberse dejado en claro mucho tiempo atrás; lo que pides porque para ti es irrenunciable, pero para el otro es absolutamente irrelevante; lo que definitivamente parece no llegar a entenderse del todo y se repite...
¿Qué hacer? Nos preguntamos. ¿Dejar pasar, ceder ad infinitum en temas que parecen ser irreductibles, esperar el cambio que no llega? ¿O matar la indignación, el autorrespeto, la dignidad y callarnos?
Pero no, callarnos no: lo hicimos tanto que ya no parece una opción. No por nada hemos llegado hasta aquí, después de tanta agua corrida debajo del puente.
¿Entonces? ¿Sería mejor quedarnos solos?
Pues me parece bella la metáfora en los dos sentidos que la usas. Deberíamos dejar de reflexionar, pensar, conocer, debatir, leer, escribir, cuestionar, criticar - cosas cada vez menos apatecidas por el sistema para encajar-, cuando es parte de la distinción de lo humano? Dejamos de hacer para dejar pasar? Yo no lo creo. El lenguaje, la palabra y el acto de creación escritural además de una posición en el mundo es resistir a la dominación. Desde otro lugar, dejar hacer y dejar pasar en nuestras relaciones incluso a pesar de nosotras? Por supuesto que no. Aunque eso implique la soledad arrolladora y el exilio. Besos
ResponderEliminarGracias por tus bellas palabras. Es cierto que a veces dan ganas de callarse, de quedarse estático, pero para algunos y algunas no poder decir lo que pensamos es casi sinónimo de morir ¡y todavía nos queda mucha vida! Besos.
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