¿Cómo evitar sucumbir, una vez más, ante el miedo?
¿Cómo no sentir que saborear algo tan precioso significa poder perderlo?
¿Cómo no hundirse en la posesión, en la duda de los celos, en la hoguera de las inseguridades?
¿Cómo tener la mente clara, sin que se pierda en los vericuetos de la especulación, de la amenaza de la traición?
¿Cómo amar sin querer encerrar al otro en la jaula de los propios temores, cómo pensarlo y pensarnos libres?
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