jueves, 31 de octubre de 2024

Mi cuerpo

 Este territorio de pies helados como mares australes

mis piernas que se entrelazan siguiendo el ritmo agónico de un bandoneón,

las caderas poseídas por los espíritus del Sorte venezolano,

el vientre húmedo y palpitante, como la devastada Amazonía

y mi cabeza, una tempestad de guerras eternas como las colombianas.


Este continente pierde el aliento cuando lo elevas a tus cumbres bolivianas

se deleita con los manjares peruanos que introduces en mi boca

soy tu Uruguay, pequeña pero rebelde

tu Paraguay, desconocida y lejana

estos son tus dominios desde mi Patagonia hasta mi Punta Gallinas 

pero cuídame: podrías perderme cualquier día

como a la ingrata Panamá.

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