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El nombre perfecto

                                               Para mi sobrina Podría pasarme la vida aspirando tu olor Siguiendo cada gesto, cada risa Mirando a través de tus ojos asombrados No tuve que amamantarte para sentirme atada a ti Eres una Victoria de la existencia Que vino a salvarnos de la tristeza y el olvido.

Cambiar o no cambiar... esa es la cuestión

Es el dilema al que nos enfrentamos muchos mayores de 30  años: ¿Debemos seguir siendo los mismos, eternos niños o adolescentes, juguetones, risueños, o es preciso enseriarnos, pensar responsable y conservadoramente, abandonar los ideales juveniles para embarcarnos en la corriente “realista"? ¿Y si el cambio va en sentido contrario a lo que se espera, si se pasa de tradicional a rebelde y contestatario, características atribuidas exclusivamente a la gente “joven"? ¿Si lo que teníamos como ideal de vida deja de interesarnos o se torna  simplemente absurdo? ¿Eso significaría un retroceso o un avance? A algunos les critican que sigan siendo los mismos, que no hayan “crecido"; a otros que  traicionaran los ideales que les fueron inculcados. Al parecer, siempre habrá algo por qué hacernos sentir culpables, aunque el cambio sólo debería ser necesario si nosotros así lo queremos o sentimos. Pero eso a nadie parece importarle, todos quieren imponer su verdad. Tal vez en e...

Hermosa maternidad...

Muchas hablan de las maravillas de serlo, pero yo aún no encuentro una razón para querer tener descendencia. Puede que en los albores de la humanidad fuera necesario reproducirse -por eso ha sido siempre inherente a nuestra condición de seres vivos-, pero ahora y en este mundo que odio, ¿qué justificaría lo que considero una irresponsabilidad? Me parece una falta de respeto con ese nuevo ser traerlo a la vida y una crueldad que en la mayoría de las familias de clase media se les dé a los hijos todo, se los malcríe con cosas innecesarias para luego sacarlos de la casa, de la "vagancia" en pro de la productividad, cuando no se les ha enseñado a ser productivos. Muchos dirán que es la ley de la vida pero es asqueroso que, por ejemplo en E.E.U.U. quieran echarlos cuando obtienen su licencia de conducir -es decir a los 16 años- o les saquen provecho metiéndolos en cuanto concurso, comercial de t.v. o reinado encuentran (como lo podemos ver en los famosos "realities"...

¿Qué nos pasa?

Hay momentos en los que desearía haber sido golpeada por algo muy fuerte en la cabeza y estar en coma, en medio de una discusión familiar sobre si me quitan los tubos o no... Que perdonen mi poca sensibilidad pero hay días en los que deseo la muerte o pienso en ella como la única solución posible y no porque sufra de alguna enfermedad catastrófica. Sé que parece blasfemia pero es que cada vez más me cuesta soportar tanta estupidez. Nunca pensé que me acercaría a los cuarenta siendo una persona amargada, creí que estaría feliz y realizada... Nunca imaginé que terminaría repudiando instituciones tan sagradas como la iglesia y la familia... Nunca intuí que un tema que de niña me pareció tan misterioso y cierto como  la existencia de dios terminaría siendo motivo de conflicto, de rechazo hacia todo lo que me fue inculcado cuando no tenía posibilidad de resistir... Estoy segura de que algo funciona mal en mí y tal vez si cayera en manos de un psiquiatra no tan brillante me diag...

Mi camino de Santiago

Mi amigo Juan -quien vivió en España- alguna vez mencionó que, debido a todas mis cuestiones sin resolver,  yo era buena candidata para hacer el Camino de Santiago: un recorrido que gente de todas partes del mundo hace, en algunos casos como una especie de penitencia para liberarse de alguna pena y cuya idea es que cuando se llega al final, al cabo de varios meses, el dolor habrá desaparecido. Muchos lo hacen sólo por curiosidad, otros para encontrarse a sí mismos, lo cierto es que es imprescindible no llevar mucho dinero ni provisiones y en lo posible sobrevivir de lo que la naturaleza o la gente de los alrededores pueda proporcionar.  Lo recordé cuando sin saber de qué se trataba entré a ver la película "El camino", que es la historia de un padre gringo (Martin Sheen), quien se ve empujado a terminar el recorrido que desde Francia su hijo (Emilio Estévez, quien lo es también en la vida real) ha iniciado hasta Santiago de Compostela y ha sido interrumpido por un acc...

Esta vida es una mierda

Odio decirlo pero soy feliz... Soy feliz porque estoy sufriendo, porque he sufrido, soy feliz porque alguien sufre por mí y porque a pesar de estar sola, enterrada en mi cueva, a veces, cuando asomo la cabeza, el mundo parece volver a girar. Quisiera decir que no me importa que los que se fueron se hayan ido, quisiera decir que lo he superado todo y que estoy al otro lado, pero sería una gran mentira; ahora es cuando mi vida empieza, como cada día, con lo que gané y perdí, con lo que ganaré y perderé, con lo que con tristeza dejaré atrás. Por ahora hay un vacío que llenar y creo que lo llenaré de mí. 

Nuestra querida capital

Llamada pretenciosamente "La Atenas Suramericana" y coloquialmente -especialmente por sus propios nativos- "La tenaz suramericana", se jacta de ser la cuna de la cultura y el entretenimiento: llena de intelectuales, artistas, celebridades y centros comerciales, la ciudad que tanto amamos alguna vez y su gente son una completa farsa. Creímos que por su dicción "correcta" (nos vendieron que incluso los ñeros pronunciaban muy bien el español) los rolos eran gente educada y amable; luchamos contra su fama de hipócritas alabando su "diplomacia"; celebramos su humor negro -parecido al británico- y la elegancia al vestir, con sus gabanes y bufandas, porque eso sí era tener estilo, pero... Ese arquetipo se desmoronó en pocos días cuando, décadas atrás y deseosa de vivir la experiencia universitaria me topé con una gente grosera y mala leche, reforzada en su rudeza; que funge de educada y diplomática pero está llena de falsedad, creyendo vivir en...